Alan Anderson se vistió de Juan Carlos Navarro y con 19 puntos lideró la victoria de un conjunto que funciona como un engranaje perfecto en el que aunque falle la pieza más importante (Navarro acabó con -1 de valoración), puede desquiciar al más fuerte de los rivales por su defensa.
El Real Madrid, que se liberó de los complejos de anteriores partidos para plantar cara durante muchos minutos, acabó desquiciado ante la superioridad de un Barça que acabó de un plumazo con medio siglo de superioridad copera del Real Madrid, igualando en el palmarés las 22 copas de su máximo rival.

No hay comentarios:
Publicar un comentario